Habitantes del barrio La Esperanza de Yopal manifestaron su preocupación por los altos niveles de ruido que, según denuncian, se registran durante las noches en bares, cantinas, karaokes y otros establecimientos ubicados en el sector. La situación, aseguran, se ha mantenido durante meses e incluso años, afectando el descanso y la tranquilidad de las familias residentes.
Las quejas se concentran especialmente en establecimientos ubicados sobre la carrera 17 entre calles 22 y 23 y sectores aledaños, donde, de acuerdo con los testimonios, la música y los karaokes se extienden hasta las 2:00 o 3:00 de la madrugada. Los residentes señalan que, pese a los llamados a la Policía y a las visitas de gestores de convivencia, el problema persiste: cuando las autoridades se retiran, aseguran, algunos establecimientos vuelven a incrementar el volumen.
No solo es el ruido
El ruido no sería el único motivo de preocupación. Los habitantes también reportan riñas, consumo de alcohol en la vía pública, personas orinando frente a las viviendas, vidrios rotos y vehículos que ocupan los andenes, situaciones que, según manifiestan, aumentan la sensación de inseguridad y deterioran la convivencia en el sector.
Los afectados aseguran que ya han acudido a las autoridades y que existen actas, llamados de atención y cierres temporales, pero consideran que estas medidas no han generado una solución definitiva. Por ello, solicitan una intervención más contundente de las autoridades competentes, incluyendo la verificación de la documentación, licencias de funcionamiento y condiciones de operación de los establecimientos nocturnos.
“Que las autoridades hagan algo”
Entre las principales consecuencias señaladas por los residentes está la afectación al descanso de adultos mayores, bebés y personas que requieren tranquilidad durante la noche. Algunos habitantes aseguran que las llamadas a las líneas de emergencia son frecuentes y que la presencia ocasional de las autoridades no ha sido suficiente para resolver una problemática que, según sus denuncias, se repite de manera constante.
Los habitantes de La Esperanza hicieron un llamado a la Alcaldía, la Secretaría de Gobierno, la Inspección de Policía y demás autoridades competentes para que intervengan de manera integral y hagan cumplir las normas de convivencia y control del ruido. Su principal petición es poder recuperar la tranquilidad nocturna sin desconocer el derecho al trabajo de los establecimientos comerciales, pero exigiendo que su actividad se desarrolle sin afectar el descanso y la convivencia de quienes viven en el sector.

